Consumo Responsable
Pañales desechables, más allá de la comodidad

Pañales desechables, más allá de la comodidad

La llegada al mundo de un recién nacido es una gran alegría, ese nuevo miembro de la familia que llenará de sonrisas el hogar y traerá muchas alegrías a sus padres y demás miembros de la familia, al igual para la madre que espera con ansias ese ser que por meses ha llevado en su vientre y ahora se convierte en una personita a quien dedicara gran parte de su tiempo.

Sin lugar a dudas tener hijos es una parte de la vida humana que conlleva muchas responsabilidades entre ellas el cuidado, manutención, protección y salud… además de velar por su futuro.

Cuando hablamos de futuro, vemos como en el tema ambiental se torna más preocupante el hecho de la contaminación de todo tipo y la disminución de recursos vitales como el agua y el deterioro de calidad del aire y tierra. La llegada de este nuevo miembro de la familia también implica estar informados como algunos de los hábitos cotidianos asociado a esta situación también es uno de los mayores causantes de contaminación ambiental.

La modernidad y facilidad para poder viajar o mantener limpio a un recién nacido o un ser que está en sus primeros años de vida, ha llevado a incluir como algo indispensable los pañales desechables, lo cual ha representado un gran alivio para muchas madres que trabajan o que requieren viajar constantemente y hacer recambios en trayectos, entre otros.

Sin embargo, este útil y demandado articulo desechable, representa uno de los mayores contaminantes del planeta, pues tratándose de algo que acompañara por lo menos los dos primeros años de vida y luego también en adultos de la tercera edad que lo requieran, genera una gran cantidad de desechos No Reciclables que se tornan incluso en un desecho tóxico.

¿Pero a qué se debe que se convierte en toxico? Para empezar los materiales de los que está elaborado son principalmente por materias primas provenientes del plástico, relleno de fibras sintéticas y con químicos que ayudan a absorber y mantener seco al bebe o portador del mismo, posterior al uso los mismos retienen material orgánico que mezclado con el material son dejados generalmente junto con los residuos sanitarios, sin que ellos puedan ser reciclados o llevados para su destrucción, pues en Guatemala no contamos, a nivel general, con un sistema de manejo de desechos de este tipo.

En un estudio realizado por estudiantes universitarios en el Volcán Santa María, se pudo establecer que uno de los residuos que prevalecía en las faldas del volcán eran los pañales deséchales, que eran dejados en los canales donde desciende el agua lluvia y que los pobladores de los lugares aledaños y algunos visitantes utilizaban como basurero para dejar estos desechos, en relación a otros residuos contabilizados ocupo el tercer lugar en el conteo en comparación con las botellas de plástico PET, empaques y envoltorios.

Adicional a ello, algo que los convierte más perjudiciales al medio ambiente, la salud y economía, es el hecho de mezclarse con el agua que en algunos casos llega hacia los afluentes cercanos y es llevado para surtir el agua de las cercanías en riegos y cosechas, en este caso.

Pero más de alguien ha visto como en alguna oportunidad son lanzados desde las ventanillas de carros y buses en movimiento y dejados a las orillas de las carreteras, convirtiéndolos con ello en un foco contaminante.

Es un hecho que la comodidad y facilidad de utilizarlos es algo indiscutible, sin embargo su impacto en el medio ambiente a corto, mediano y largo plazo es un precio muy caro a pagar, pues además parece muy contradictorio el hecho que un recién nacido al cual sus padres quieran darle lo mejor, estén propiciando un daño que no solo está asociado al medio ambiente, sino también a la salud del infante y del resto de personas en general.

Uno de los aspectos asociados a la salud del bebe y el uso exclusivo de los pañales desechables son las afecciones en la piel y también el daño renal e infecciones urinarias, por mantener una temperatura muy alta y que propicia este tipo de afecciones a mediano plazo.

Sin embargo hay soluciones que se pueden plantar a esta situación y que conllevan un enfoque más ecológico y a la vez una mejora en el entorno. El uso de pañales de tela, como a la usanza antigua, pero con diseños más prácticos y que también propician además de ser Reusables, la salud del bebe y la facilidad de lavado y disminución de desechos.

Algunos aun defienden los pañales desechables al asociarlos únicamente con el aspecto de uso del agua al lavar los Reutilizables de tela, pero recordemos que los desechables en general consumen una gran cantidad de agua en su proceso de elaboración (Huella Hídrica) y de energía (Huella de Carbono) que a la larga los sigue dejando en una posición anti ecológica y muy contaminante.

Podemos balancear su uso turnándolos entre los de tela y desechables, si la necesidad es inminente, además de buscar los lugares que si les dan un tratamiento adecuado a los residuos y que en algunos lugares incluso los convierten en combustible mediantes el uso de biodigestores, lo cual sería muy beneficioso para la población en general, pero que en su mayoría se tienen solo para cantidades muy grandes de desechos de este tipo y tendría que existir un sistema de recolección que permitiera llevarlos hasta esos lugares.

En conclusión, si se hace difícil dejar de usar los pañales desechables, lo más recomendable es procurar darles el mejor tramite posible, dejándolos donde no se conviertan en un foco contaminante, es decir buscar un lugar donde los traten como un residuo tóxico.

Tratar de disminuir su uso y alternar con los de tela. Y en caso óptimo usar solamente los Reutilizables de tela que cada vez se ponen más de moda con diseños muy bonitos y prácticos.

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